Conciliación Familiar y Laboral – CRYA

Batacazo a la #igualdad, la #corresponsabilidad y la #conciliacion

Si, es eso precisamente, un batacazo, un golpe mortal asestado a la igualdad y la corresponsabilidad lo que el gobierno está por hacer, de aprobar la enmienda a los presupuestos generales del 2013 en la que se pretende postergar un año más la ampliación del permiso de paternidad a cuatro semanas. Como diría mi amiga y compañera de luchas, Madres Cabreadas : #mecabrea! Y mucho!. (Ver noticia acá)

No entiendo el doble juego de gobierno, me cuesta mucho creer en sus buenas intenciones tras la creación de la subcomisión parlamentaria o grupo de trabajo para el estudio de la Racionalización de Horarios, la Conciliación de la Vida Personal, Familiar y Laboral y la Corresponsabilidad.

Si realmente están interesados en promover la igualdad como bien dicen, deberían iniciar por facilitarla en ambos sentidos, porque España sigue estando a la cola en corresponsabilidad doméstica y de crianza; la media de permisos solicitados por paternidad el pasado año bajó un 2.15% con relación al 2010, abarcando tan solo un 57% del total de los nacimientos registrados (Fuentes INE, Seguridad Social y calculo propio)… así es difícil promover la igualdad. (más…)

Actitud Conciliadora?… algunos tips, para lograrla!.

Aunque me he sentido afectada por las inadecuadas medidas y políticas de conciliación de la vida familiar y laboral, lo que me motivo a unirme a CRYA,  creo firmemente que la conciliación es también es una actitud de vida que se adquiere, se cultiva y que no todo depende de factores externos (políticas y medidas), sino por el contrario, y en gran medida depende de si mismo y de la forma en como se afronta cada etapa de la vida.

Esta semana preguntaban cuál es la actitud más beneficiosa para no tener que elegir entre ser madre o mujer trabajadora.  Yo creo que la respuesta ante todo es tener una actitud conciliadora; claro que para ello necesitamos herramientas que nos permitan de modo práctico administrar nuestra propia vida, y leyendo a grandes expertos de la conciliación como son Nigel Marsh, Nuria Chinchillá, Ignacio Buqueras y otros blogueros como José Miguel Bolivar, he llegado a la conclusión de que podríamos resumir 4 tips básicos, para lograr una actitud que favorezca la conciliación de la vida familiar, laboral y personal:

–          Fijar Prioridades

–          Administrar el tiempo

–          Delegar lo delegable

–          Negociar y obtener corresponsabilidad

(más…)

A quién buscas? – Reflexión sobre corresponsabilidad

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Esta imagen circulaba ayer porla Facebook, en vista de que se celebraba el día de la madre en la mayoría de países latinoamericanos. (Acá en España se celebró el 6 de mayo y en México el 10).

Lo que se esconde detrás de una imagen aparentemente jocosa y en tono irónico es la muestra fehaciente de una triste realidad: la desigualdad y la ausencia de corresponsabilidad en la crianza.

Llevamos años haciendo hincapié en que los hombres deben ser mas participativos en las labores domésticas y de hecho el número de hombres que ejercen con corresponsabilidad las tareas del hogar va en aumento; pero a la hora de la crianza las cosas se ponen grises, muy grises.

El hombre sigue delegando en la mujer la responsabilidad de la crianza de los hijos, en todo el espectro, de lo que abarca la el cuidad y la crianza: las mujeres seguimos siendo las que nos hacemos cargo de los cuidados básicos de los mas pequeños del hogar, de asearles, de darles de comer, de revisarles su estado de salud; seguimos siendo las formadoras y guías de nuestros hijos, siendo las responsables en gran medida de establecer las reglas de convivencia y el tipo de crianza que se va adoptar dentro del núcleo familiar; seguimos siendo las  que gestionamos el día a día de los hijos, sus agendas, sus actividades, sus deberes… somos nostras.

Ahora, ya me lo he planteado en el post sobre las jornadas de Crianza en mi otro blog: ¿Será que los hombres no se quieren apersonar de los cuidados y crianza de los hijos o será que nosotras las mujeres no estamos preparadas y dispuestas para compartir y delegar estas responsabilidades?

Me gustaría mucho que en unos años la imagen fuese ésta:

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Los niños no son un estorbo ¿o si?

En el mundo actual, desafortunadamente parece ser que la respuesta, es sí: son un estorbo al sistema productivo tal y como está concebido actualmente. Una contradicción, si tenemos en cuenta que el sistema productivo necesita mano de obra, y la mano de obra son los adultos del mañana, es decir, los niños de hoy.

Pero las condiciones de crianza que nos plantea la “modernidad”, dejan entrevisto que los niños si son un estorbo, ya que no podemos trabajar si tenemos que estar al cuidado de ellos. Surge entonces el dilema de la conciliación laboral y parental, por lo que buscamos escolarizarlos lo antes posible, de modo que podamos volver a nuestro ritmo de productividad; los hemos alejado de nuestros hogares y los hemos consignados en centros educativos, donde les enseñaran a ser mas productivos. Vaya coincidencia!

Antaño, los niños estaban siempre con sus padres, al menos durante la mayor parte del día, y más aún si eran menores de 6 años. Acompañaban a las madres durante sus labores domésticas y/o productivas; aprendían de la mano de sus abuelos y de sus padres y madres, oficios varios y valores tantos; aprendían de forma práctica las nociones básicas de matemáticas y conocimiento del medio, ya que daban una mano en las labores del campo, o en los negocios familiares (ya fuesen pequeños talleres artesanales o locales comerciales).

Hace poco, en mi viaje a Colombia, hablando de los viejos tiempos,  mi abuelita me contaba, que en las trastiendas de casi todos los negocios y talleres había un pequeño cuarto donde estaban los niños, haciendo sus deberes, o ayudando en oficios varios a la familia. Estaban siempre al cuidado de sus padres, y no estorbaban: la gente no se ofendía porque en el negocio hubiesen críos jugando o ayudando. Pero todo esto cambió, porque desafortunadamente, unos cuantos padres en unos pocos países, comenzaron a “explotar” laboralmente a los niños, haciéndolos pasar por penurias y maltratos sin límite en pos de una mayor productividad; en ese momento, el hecho de que un niño ayudase en las labores u oficios comenzó a ser regulado, al punto de ser entendido como prohibitivo en una sociedad civilizada.

¡Desde luego que un niño no debe trabajar! Eso no tiene lugar a discusión, pero creo que el hecho de haberlos alejado del lugar de trabajo de los padres, para evitar  que pudiesen llegar a ser en algún modo explotados, abrió el camino para que se convirtiesen en un estorbo en el sistema productivo actual. Tal y como ha pasado con nuestros viejos, que también los hemos ido alejando de nuestros hogares, entre otras cosas, porque no los consideramos productivos (a pesar de todo lo que tienen por aportar y enseñar, que es incuantificable) o porque el sistema no nos permite cuidar de ellos y ser productivos al mismo tiempo.

El hecho de ser un impedimento en el desarrollo de la cadena productiva, ha hecho que miles de parejas se planteen el hecho de nunca tener hijos/hijas; otras tantas encuentren en terceros el apoyo para poder tener hijos, educarlos y seguir trabajando, y otras pocas hayan decidido romper esa cadena de productividad para hacerse cargo de ellos/ellas.

No es fácil y tampoco lógico entenderlo… Pero desafortunadamente es cada vez más común oír hablar de los niños en términos de impedimentos para el desarrollo profesional y productivo, o como promotores de dificultades a la hora de lograr una conciliación laboral. Y ni que decir de lo “normal” que es oír decir lo “fastidiosos y molestos” que son los niños, o de encontrar lugares públicos donde no se permite entrar con niños (porque resultan molestos, y no porque sean lugares inapropiados), y donde sencillamente no son bienvenidos, como hoteles, aerolíneas y restaurantes. Para la muestra, un post publicado hace un par de semanas en una Web de Padres: http://serpadres.taconeras.net/2012/03/27/los-pecados-de-los-padres/

Estamos ante una encrucijada, que requiere un cambio de paradigma frente a lo que es un sistema productivo que no permite a los padres ejercer el derecho del niño de ser atendidos en primera persona por sus progenitores, en todo momento y lugar, sin sentir que están fallando al propósito de éxito de sus vidas.

¿O será el propósito de éxito, el paradigma que debemos cambiar? … 

Ser madres, un problema para las empresas

Si ser madres es tan fastidioso para las empresas, no entiendo de donde creen que van a salir sus consumidores y sus trabajadores!. ¿por generación espontánea? No señores, que se vayan enterando de una vez por todas! Si no nos dan el espacio para ser madres, y para criar a nuestros hijos en condiciones de salud y seguridad adecuadas, como creen que será el futuro…  y luego estamos por ahí quejándonos de que la “democracia” no funciona, de que el “consumismo” nos tiene ahogados, de que la “crisis” nos está hundiendo..

Es que es indigante tener que leer este tipo de noticias:

“Una empresa aeronáutica obliga a volver al trabajo a madres de baja por lactancia”

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/03/02/galicia/1330725316_831394.html